miércoles, 15 de octubre de 2008

Robo a mano armada - Me pasó a mí, te puede pasar a tí.


Hace 5 días fui víctima de un intento de asalto a 1 cuadra de mi casa, en el distrito de San Miguel. Un asalto típico en nuestros días en el que se usa un arma de fuego y en el que sus principales presas somos los jóvenes o adolescentes, en especial mujeres.

Eran alrededor de las 18:30 y me encontraba en dirección a la casa de mi compañero para ir a un ensayo de teatro, toqué el timbre de su casa y nunca salió. Al ver la evidencia de su ausencia me fui y tomé un bus rumbo al ensayo, a los segundos recibí una llamada, era él diciendome que el ensayo se había cancelado. Me bajé del bus y me fui caminando hasta mi casa. En el camino llamé a mi mejor amigo para ver películas, pero no estaba. Llame a otro amigo para ver como andaba de su estado anímico y para terminar con las últimas cuadras antes de llegar a mi casa me puse a escuchar música desde mi celular y a mandarle un mensaje de texto a una amiga. Yo caminaba normal, tranquilo, dispuesto a llegar a mi casa y ver una película, cuando de repente la tranquilidad y aquel deseo se vieron interrumpidos intempestivamente cuando un sujeto me cogió desde la espalda por el cogote, mientras que otro me apuntaba con un arma en la cara y me amedrentaba con lisuras. Mi primera reacción antes de que el segundo tipo se pusiera en frente mío fue la sensación de que un amigo me estaba jugando una broma, cuando el segundo tipo se puso en mi delante la sensación cambio. Confieso que algún día pasó por mi cabeza el 'qué hacer' en una situación como esa, ya que he oido testimonios de cuatro amigas a las que ya les ha ocurrido esto en circunstancias diferentes pero de la misma manera con uno o dos tipos armados. Particularmente siento un odio peculiar por los ladrones, deber ser por experiencias pasadas y por genes, ya que mi papá y mi hermano también lo sienten, no sé si de la misma manera y un tanto impulsiva como la mía. Es una sensación indescriptible y que por ningún otro motivo siento, a menos que vea un acto de injusticia muy evidente lleno de cinismo e indiferencia. Siguiendo con el relato, con un tipo apretandome el cuello, y el otro apuntandome con un arma en el rostro, lo primero que atiné fue a levantarle el arma en dirección al cielo, muchos de mis amigos al relatarles esta parte me califican de loco o de valiente, la verdad es que lo hice para sentir si es que el arma era de metal o era de plástico, descubrí que era de metal, pero sentí que no pesaba. Por otro lado intentaba safarme del que tenía por la espalda. En ningún momento solté mi celular que lo tenía en mi mano izquierda. Al percibir que mi acto de safarme fracasó, lo segundo que vino a mi cabeza fue gritar para que ellos se aturdan o alguién me escuche y al menos pueda hacer algo mínimo a mi favor. El resultado fue la primera hipótesis, los ladrones se espantaron por mis gritos de ayuda y empezaron a correr, en ese momento me vino esa ira incontrolable de las que les conté líneas arriba y desaté toda mi cólera gritandoles una serie de lisuras, provocaciones e insultos. Después de esta catarsis y de la satisfacción de aún tener mi celular, voltié con dirección a mi casa y vi un tumulto de personas que me observaban y se acercaban a mí para saber como estaba. Lo increíble fue que mis gritos se escucharon una cuadra a la redonda, lo cual me dejó una ronquera de dos días, llegué a mi casa, mi hermano vió que mi mano estaba sangrando (por el forcejeo) salimos en busca de los maliantes, pero justo pasaba un vehículo de serenazgo, subimos en él, paseamos por algunas calles para ver si es que los divisabamos pero fallamos. Minutos despúes llegamos a la comisaría de San Miguel, reporté el hecho y me fuí a mi casa.

He leído y visto en las noticias sobre jóvenes que han sido asesinados por intento de robo por grupos de pandilleros en los conos. Me pudieron haber matado, y en verdad mi confianza y mi odio me nublaron, he hice lo que hice por ese motivo y fue por eso que no dí mi brazo a torcer. No digo que este bien. Me autocensuró y creo que es mejor seder en estos casos tan extremos, aunque me doy razones negativas y positivas y digo:

1. No me podrían haber matado porque arruinarían sus vidas e irian a la cárcel, tarde o temprano los atraparían.
2. La gente escucharía el disparo y haría algo, punto en contra para ellos.
3. No creo que me maten por un celular. No es un IPhone.

Sin embargo en el Callao, un distrito muy cercano al mío, hay malhechores que matan por robo y mucho de ellos aún no son atrapados. Hay tipos que no tienen escrúpulos, ni sangre en la cara y matan gente como moscas, así sea por un celular. Muchos de los casos de estos asesinatos no son por el hecho de lo material, sino por ese resentimiento o esos traumas psicológicos que tiene ese delincuente por no obtener lo que quiere, o en todo caso de obtener lo que quiere a toda costa, sin límites ni prejuicios.

Consideró que mi distrito es seguro, y la zona en la que vivo de San Miguel también lo es, a pesar de la situación que viví; sin embargo toda zona de nuestra capital esta propensa a estos actos delincuenciales. Mi consejo es que siempre esten atentos y alertas en las calles, no se confien sea la hora que sea, sea el lugar que sea. Como dice mi papá 'los choros están a la orden del día' y bueno un mayor enfásis por parte de los distritos en la seguridad ciudadana no caería mal. Y por último, no es recomendable que reaccionen como yo lo hice. Saludos y que tengan un buen día.

domingo, 28 de setiembre de 2008

Permítanme decirles

Bien, no sé como empezar. En primer lugar estoy tratando de no cometer ni los más minimos errores de ortografía ya que seré un futuro comunicador y sería una verguenza que algun día eso se muestre, aunque quién sabe si de vez en cuando se me escape una. Comenzaré con contarles la motivación de crear este blog. (creo que como todo el mundo hace, así que mi primera publicación no es para nada orginal) La verdad es que es una de mis tareas de un curso que llevo en la facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad San Martín de Porres, pero en verdad no solo lo creo por ese motivo, hace mucho que tenia ganas de crearme uno, pero nunca se dió, hoy al fin y gracias a esta obligación tuve la iniciativa de hacerlo. Uno siempre tiene ganas de demostrar sus emociones, sus sentimientos, lo que lo trae mal, lo que lo trae bien, lo bueno y malo de su vida, etc. Unos lo demuestran cantando, otros escribiendo, otros actuando, otros gritando, otros hablando, conversando, discutiendo, en fin creo que hay muchas formas. A mí me gusta escribir, pero no lo he hecho con mucha frecuencia ultimamente. Escribir! Dios! escribir te relaja, te hace sentir tan bien, te hace pensar mejor las cosas, te deja expresarte, te permite comunicarte a solas contigo, eres tú, tus sentimientos, tus emociones, el soporte donde escribes, es tu mente, es tu corazón, es tu vida, es el viento, tantos factores que se involuncran a la hora de escribir. Hace poco he estado de mal humor y me pusé mal, uno no puede ocultar sus sentimientos, en mi caso particularmente, no puedo. A mí me encanta la actuación, me encanta expresarme mediante ese medio, pero no puedo improvisar mis sentimientos en la vida real, no puedo pretender estar de una u otra manera cuando no lo estoy. Creo que la que mejor podría dar explicaciones de eso sería mi madre que solo con escuchar mi voz en el teléfono sabe mi estado de ánimo a pesar de que trato de demostrar que estoy bien o tranquilo para no preocuparla, ella lo sabe muy bien, pero en fin ese tema es para otra publicación. Bien creo que me fui por la tangente. A lo que quería llegar es que a pesar de haber estado de mal humor hace un instante el solo hecho de escribir me pone de buenas, así este de malas, yo creo que debe de ser por el hecho de que hace tiempo no hablo conmigo mismo y se nos han acumulado tantas cosas de que hablar que seguro se reflejarian en esta publicación, pero bueno no quiero aislarme más del tema principal que envuelve estos escritos.
No sé con que frecuencia escribiré, ni mucho menos que tenderé a escribir, espero hacerlo seguido. Solo sé que aquí podrán encontrar cosas de mis aficiones, como el cine, el teatro, mi vida, mi familia, mis amigos, mis proyectos y las buenas historias. Podría describirme pero no tengo ganas de hacerlo, y creo que es mejor que vean como soy mediante mis palabras y todo lo que encuentren en este blog de ahora en adelante. Se preguntarán el porqué del nombre de mi blog, la verdad que no es un nombre seguro todavía pero lo puse en alusión a que ustedes me permitan llegar a sus mentes o a sus corazones, a ese momento de curiosidad o a ese momento de búsqueda de algo, o de que de una u otra manera, por causas del destino o las 'Diosidencias' algo que lean aquí los pueda ayudar, motivar o reflexionar, con mucho más que decir en otras publicaciones, me despido y espero que les guste lo que se venga en este espacio sin un tema definido aún.