domingo, 23 de mayo de 2010

Vivir de verdad

Ese súbito odio que recorre mi interior,
ese súbito odio que me hace escribir,
este escribir que me hace calmar,
estas situaciones que me reprimen más,
estas reprimencias que me frustran.

Es sentir o no sentir,
pero ¿quién decide sentir?,
¿son los días y las horas?,
¿los segundos bien vividos?,
¿la vida muerta?,
¿el muerto en vida?.

Respiro hondo o te mando al abismo,
recorro pronto todos mis sentidos,
ubico mis emociones, andan descontroladas,
no me importa el futuro,
cuando en realidad si me importa,
regresa el pasado porque el presente me lo evoca,
mando al abismo a "pasado, presente y futuro".

Aquí no hay tiempo,
no es ni ayer, ni hoy, ni mañana,
aqui todo se mueve pero el tiempo se detiene,
aquí mi grito solo lo escuchan
los murciélagos y los peces, los humanos no.

Aquí solo mis sollozos los escucha mi pecho,
ni mis oidos logran saber algo de ellos,
y mi respiración es música, es metal, death metal,
es rojo, es verde, es ámbar,
y avanza en dirección contraria
hasta quedar en neutro y desaparecer.

No quiero esperar nada, pero lo espero,
no quiero soñar nada, pero lo sueño,
quiero vivir sin que me afecte,
pero lo más peligroso de la vida es vivirla, es usarla.

Como cuesta a veces,
es que la he dejado de usar
y ahora me cuesta canalizar,
habia dejado de llorar,
habia dejado de sentir,
habia dejado de reir,
y habia dejado de hacerlo de verdad
y lo he empezado a hacer otra vez.

Casi todos le tienen miedo a vivir de verdad,
pero de eso se trata, sino vives con emoción,
¿para qué vas a vivir?

Vive bien,
ven tiempo que ya se me pasó,
Vive el hoy,
regresa "pasado" que ya no me afectas,
"presente" es muy distinto a ti,
y "futuro" aún no ha llegado,
siempre viene cuando te vas tú.

Respiración, ahora eres celeste, así debes estar,
ya no hay semáforo, ni ámbar, ni neutro,
solo hay una carretera larga de un solo sentido
y es para adelante.

Las emociones se ubicaron,
los murciélagos y los peces
ya no se detienen a escuchar lo mio,
siguen su camino.

Los segundos pasan,
un poco muertos,
un poco vivos,
pero ahora si corren.

La represión se curó,
la frustración se desmayó,
y el odio súbito en mi interior
se ha largado arrepentido
porque sabe que en mí
no tiene tregua, pero si entrada,
que es difícil espantarlo,
que las emociones hacen su mayor esfuerzo para vencerlo
y siempre lo derrotan.

La paz y la tranquilidad ahora ocupan su lugar
y promenten luchar por estar aquí
y darle a este alma un respiro de libertad.

Esto pasa por vivir de verdad,
y es así como quiero vivir.

martes, 16 de marzo de 2010

Sol

El mar, la nube tenue, la nube cargada.
Las molestias, el brillo del sol en las olas.
El sol que se va por hoy para regresar mañana pero no para todos.

Las líneas de las olas, los brumos, la espuma.
Las capas de colores en el cielo.
El punto verde al cerrar los ojos.
El insecto que no quiere caer.

El olor a comida, el doblez de las olas, su ondulez, sus carreras, su quietud.
El celeste, el amarillo, el anaranjado.

Si te vas, no me dejarás ver el mar.
Y te quedas pero no es por mucho tiempo.
Lacónico, Melancólico y nostálgico.

Los colores bajan más, tu amarillo poco a poco se va.
Las montañas...no hay montañas solo hay islas que no están.
Ya no eres un haz de luz, eres redondo, amarillo y aún dejas el punto verde.
Adiós, te veré mañana si El que te creo así lo quiere.

Escribo estas últimas palabras y sé que cuando termine, ya no estarás...
Ya no estás, pero aún hay amarillo y sé que te gusta jugar conmigo a que estás pero no estás.
A que hay luz, a que te vas, a que ya no se te ve el rostro pero sí tu otra mitad, signo claro de tu libertad.

Ya no hay punto verde, solo anaranjado casí púrpura.
Mucha gente ha venido a verte y es por eso que te vas.
Tu labor culminó hoy, seguro te veremos, hoy ya no, acabó el show.
El primer espectador se paró de su butaca y se acaba de marchar, hay amarillo, hay luz, pero ya no estás tú.
Las nubes ahora son púrpuras, y rojas se van tornando, el mar se va calmado y el amarillo opacando.

Sin embargo las aves vuelan aunque ya sea tarde, no son como tú que te marchas por cobarde.
Adiós mar vidrioso, adiós tristeza y alegría juntas, aunque sea tarde y se ponga oscuro, hoy quiero irme con una sonrisa de aquellas, de las que yo solo sé el significado. Adiós.