El mar, la nube tenue, la nube cargada.Las molestias, el brillo del sol en las olas.
El sol que se va por hoy para regresar mañana pero no para todos.
Las líneas de las olas, los brumos, la espuma.
Las capas de colores en el cielo.
El punto verde al cerrar los ojos.
El insecto que no quiere caer.
El olor a comida, el doblez de las olas, su ondulez, sus carreras, su quietud.
El celeste, el amarillo, el anaranjado.
Si te vas, no me dejarás ver el mar.
Y te quedas pero no es por mucho tiempo.
Lacónico, Melancólico y nostálgico.
Los colores bajan más, tu amarillo poco a poco se va.
Las montañas...no hay montañas solo hay islas que no están.
Ya no eres un haz de luz, eres redondo, amarillo y aún dejas el punto verde.
Adiós, te veré mañana si El que te creo así lo quiere.
Escribo estas últimas palabras y sé que cuando termine, ya no estarás...
Ya no estás, pero aún hay amarillo y sé que te gusta jugar conmigo a que estás pero no estás.
A que hay luz, a que te vas, a que ya no se te ve el rostro pero sí tu otra mitad, signo claro de tu libertad.
Ya no hay punto verde, solo anaranjado casí púrpura.
Mucha gente ha venido a verte y es por eso que te vas.
Tu labor culminó hoy, seguro te veremos, hoy ya no, acabó el show.
El primer espectador se paró de su butaca y se acaba de marchar, hay amarillo, hay luz, pero ya no estás tú.
Las nubes ahora son púrpuras, y rojas se van tornando, el mar se va calmado y el amarillo opacando.
Sin embargo las aves vuelan aunque ya sea tarde, no son como tú que te marchas por cobarde.
Adiós mar vidrioso, adiós tristeza y alegría juntas, aunque sea tarde y se ponga oscuro, hoy quiero irme con una sonrisa de aquellas, de las que yo solo sé el significado. Adiós.