Ese súbito odio que recorre mi interior,ese súbito odio que me hace escribir,
este escribir que me hace calmar,
estas situaciones que me reprimen más,
estas reprimencias que me frustran.
Es sentir o no sentir,
pero ¿quién decide sentir?,
¿son los días y las horas?,
¿los segundos bien vividos?,
¿la vida muerta?,
¿el muerto en vida?.
Respiro hondo o te mando al abismo,
recorro pronto todos mis sentidos,
ubico mis emociones, andan descontroladas,
no me importa el futuro,
cuando en realidad si me importa,
regresa el pasado porque el presente me lo evoca,
mando al abismo a "pasado, presente y futuro".
Aquí no hay tiempo,
no es ni ayer, ni hoy, ni mañana,
aqui todo se mueve pero el tiempo se detiene,
aquí mi grito solo lo escuchan
los murciélagos y los peces, los humanos no.
Aquí solo mis sollozos los escucha mi pecho,
ni mis oidos logran saber algo de ellos,
y mi respiración es música, es metal, death metal,
es rojo, es verde, es ámbar,
y avanza en dirección contraria
hasta quedar en neutro y desaparecer.
No quiero esperar nada, pero lo espero,
no quiero soñar nada, pero lo sueño,
quiero vivir sin que me afecte,
pero lo más peligroso de la vida es vivirla, es usarla.
Como cuesta a veces,
es que la he dejado de usar
y ahora me cuesta canalizar,
habia dejado de llorar,
habia dejado de sentir,
habia dejado de reir,
y habia dejado de hacerlo de verdad
y lo he empezado a hacer otra vez.
Casi todos le tienen miedo a vivir de verdad,
pero de eso se trata, sino vives con emoción,
¿para qué vas a vivir?
Vive bien,
ven tiempo que ya se me pasó,
Vive el hoy,
regresa "pasado" que ya no me afectas,
"presente" es muy distinto a ti,
y "futuro" aún no ha llegado,
siempre viene cuando te vas tú.
Respiración, ahora eres celeste, así debes estar,
ya no hay semáforo, ni ámbar, ni neutro,
solo hay una carretera larga de un solo sentido
y es para adelante.
Las emociones se ubicaron,
los murciélagos y los peces
ya no se detienen a escuchar lo mio,
siguen su camino.
Los segundos pasan,
un poco muertos,
un poco vivos,
pero ahora si corren.
La represión se curó,
la frustración se desmayó,
y el odio súbito en mi interior
se ha largado arrepentido
porque sabe que en mí
no tiene tregua, pero si entrada,
que es difícil espantarlo,
que las emociones hacen su mayor esfuerzo para vencerlo
y siempre lo derrotan.
La paz y la tranquilidad ahora ocupan su lugar
y promenten luchar por estar aquí
y darle a este alma un respiro de libertad.
Esto pasa por vivir de verdad,
y es así como quiero vivir.